Cambio Climático: EL TIEMPO SE AGOTA

Fuente: El país

La cantidad de gases de efecto invernadero enviados a la atmósfera alcanzó un nuevo máximo histórico en 2013. Así lo reveló a principios de septiembre la Organización Meteorológica Mundial. El dióxido de carbono ha aumentado su concentración a un ritmo que no se observaba desde hace casi treinta años.

Los niveles de nieve y hielo descienden. La temperatura de los océanos y de la atmósfera sigue subiendo. El nivel del mar se eleva. El cambio climático ya es una realidad, y está causado por la mano del hombre, afirman los científicos de la ONU. Altera las estaciones, los ciclos de la naturaleza; favorece los fenómenos meteorológicos extremos.

El informe científico del IPCC plantea varios escenarios de futuro en función de cómo reaccione el mundo. Si no se hace nada, si no se recortan emisiones, las temperaturas podrían subir hasta en 4,8 grados, con lo cual el volumen de los glaciares se reduciría en un 85 % y el nivel del mar podría subir hasta 0,82 metros, afectando gravemente al equilibrio de los ecosistemas. Si se toman las medidas de mitigación que propone esta biblia del cambio climático, y se consiguen emisiones nulas a finales de este siglo, se podría limitar el aumento de la temperatura a dos grados. Este es el objetivo.

“Hay que aplicar el principio de precaución. Decir que será una catástrofe general no es correcto, las generalizaciones son peligrosas”, afirma Miquel Canals, catedrático de Geología Marina y director del departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona. Canals sostiene que una de las claves del futuro será el papel que puedan desempeñar los océanos en la absorción del exceso de temperatura atmosférica.

El mundo se enfrenta a un cambio de modelo energético. Reducir emisiones a cero de aquí a final de siglo significa renunciar a petróleo, gas y carbón progresivamente. “Hace falta un proceso de transformación profunda”, declara la exsecretaria de Estado. “O cambiamos o nos estampamos”. Ribera dice que no basta con conseguir una cifra de reducción de emisiones. “Debemos cambiar el modelo energético, económico y financiero”, afirma. “No sabemos cómo abordar un cambio de época porque la inercia es muy fuerte”.

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